martes, 8 de febrero de 2011

Siendo una noche más en su joven vida , esa dulce sonata la acompaña como es de costumbre.
Ya todos duermen , queda solo ella , toma un lápiz y comienza a escribir verso tras verso.
Ella teme , le teme al desconocer lo que él piensa, teme incluso a lo que ella piensa.
Pero nada puede detener que ella , tome unos minutos robados de la noche , y escriba junto a la melodía del silencio .
Pero él despierta , y la despierta a ella , rosa con sus manos esa piel tan juvenil , con sus labios se deslisa lentamente por aquel cuello y cuando ella esta al limite de su enamoramiento profundo , el lapiz lansa un verso desquisiado al aire junto a una expiracion ,simple producto de la pasión .
Se produce el acto que todos conocen , y el silencio se pierde con los gritos y gemidos, cuando termina ella tendida en la mesa , abrasa a su fiel amante , la literatura.

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